Fiesta democrática

Estándar

img_globo07

Fiesta democrática

Algunos miembros del blog pueden empezar a despedirse de las aulas, de los maestros, de los cuadernos y de los actos escolares porque para ellos… ¡¡¡se termina la primaria!!!

Como era de esperar, los futuros egresados decidieron hacer una fiesta. El problema apareció cuando Zabala se puso a elegir la música, la comida, la decoración, los invitados, ¡hasta nos dijo cómo había que ir vestidos!
Pero ¿¡quién la nombró dueña del evento!?
Obviamente, todos quisieron opinar: algunos a favor, otros en contra, y otros con sugerencias nuevas, tan disparatadas como las de Zabala.

En medio de una discusión en la cual nadie escuchaba a nadie, la directora nos propuso que votáramos democráticamente a un coordinador que organizara las cosas. Como Zabala estaba decidida a postularse para imponer sus ideas, a Clari le pareció que alguien tenía que hacerle frente. Y se postuló como candidata.

El desafío era grande y las probabilidades de que ganara, al principio, parecían bajas… Incluso las encuestas que hicimos desde el blog le daban pocos votos. (¡Qué lectores vendidos, che!).

Por eso pensó que sería mejor bajarse de las elecciones, hasta que una charla con Camilo y con un amigo la convencieron de lo contrario.

El amigo era el escritor Osvaldo Bayer, un hombre que entiende mucho acerca de luchar por causas justas. Osvaldo nos explicó que, aunque las estadísticas sean desfavorables, es necesario e importante hacer conocer la voz de las minorías; que hay que sentirse orgulloso de representar esas opiniones e intereses porque todos tenemos derecho a ser escuchados y a participar.
Nos contó que las democracias funcionan de ese modo y que es fundamental que todos tengan la posibilidad de decir lo que piensan y que alguien defienda su voz en el Congreso, aunque sea minoritaria.

Cuando llegó el día de la elección, la hicimos como corresponde: urna, cuarto oscuro, voto secreto y autoridades de mesa que pudieran contar los votos de todos y cada uno. Las candidatas eran Clarisa y Zabala. Lo importante es que no se trataba de un sorteo, del azar, sino de la voluntad de los compañeros del curso. El resultado… bueno, ya lo conocen. ¡Ganó Clari!

Ahora era la encargada de representar a los compañeros, y era fundamental saber qué querían, escucharlos, conocer qué expectativas tenían de la fiesta, qué música les gusta; qué esperaban de la decoración o del bufé.
Lo que nunca imaginó es que gente de la misma edad pudiera tener tantos gustos distintos. Le pidieron metal, rock nacional, salsa, reguetón… luces de colores, cortinas plateadas, alfombras, adornos reciclados… saladitos, dulces, bebidas con gas, sin gas….

Por suerte, Florencia y Victoria, dos chicas delegadas del centro de estudiantes del secundario, la ayudaron a entender que no siempre se puede contentar a todos. Cuando aparecen opiniones o ideas enfrentadas, hay que escuchar lo que cada uno tiene para decir, pero siempre buscando lo mejor para el grupo y, cuando no hay un acuerdo, las cosas se pueden resolver por votación y decisión de la mayoría.

Finalmente, la fiesta fue un éxito. Todos participamos, todos opinamos, todos colaboramos, y lo más especial: todos nos divertimos. Fue de verdad una “cosa de todos”.
Este espíritu nos llevó a pensar en cambios para el blog.
Una nueva etapa más abierta a la participación, más colaborativa por parte de los lectores…

Ya los tendremos al tanto. Por lo pronto… ¡Hasta siempre, escuela primaria!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s