¿Qué nos gusta y qué no nos gusta aprender en la escuela?: ¡esa es la cuestión!

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¿Qué nos gusta y qué no nos gusta aprender en la escuela?: ¡esa es la cuestión!

Hay materias de la escuela que no nos gustan para nada. Por suerte, otras que sí. Pero en ese preciso momento en que estamos tratando de hacer algo que no nos sale ni interesa… aparece la gran pregunta: ¿a quién se le habrá ocurrido que tengamos que aprender esto?

Nos encantaría proponer otros temas. Entre todos los chicos y las chicas de la escuela, juntamos un montón de ideas. Pero ¿podemos hacerlo? ¿Quién decide qué se enseña en el país? ¿Todos tenemos que aprender lo mismo?

Pensamos que el ministro de Educación era el que definía todo. Y por eso fuimos a entrevistarlo. El profesor Alberto Sileoni nos contó que él no es el único que decide. Se reúne con los ministros de Educación de las veinticuatro provincias del país. Allí, todos juntos, debaten y deciden lo que se va a estudiar. Hay temas generales que se estudian en todas las provincias y otros que dependen de cada región o lugar, nos dijo.

Resulta, entonces, que decidir lo que se enseña en la escuela es un trabajo en equipo. Participan maestros, directores, especialistas y personas que trabajan en los gobiernos de distintas partes del país. Así se arma el currículo, es decir, los temas que se van a enseñar y debemos aprender (a no confundir con lo que mandan los adultos para buscar trabajo, los currículum vítae, que son los resúmenes de sus estudios y experiencias anteriores).

Estos temas tienen que ver con lo que la sociedad considera importante en un momento determinado. Por eso van cambiando. Hay cuestiones que se mantienen y otras que se modifican. Por ejemplo, la escuela siempre enseña a leer y escribir. Pero si un presidente gobernó hace diez años, nuestros papás no lo estudiaron y nosotros tendremos que hacerlo.

El ministro nos dijo algo que nos dejó pensando: “Aunque a veces sea difícil de entender, la escuela ayuda a resolver el futuro. Siempre decimos que no hay destino fuera de la escuela. Que siempre es muy importante estudiar”.

Alicia Fernández también fue muy clara. Ella es la Directora de Gestión Curricular y nos explicó que no es posible dejar ninguna materia en la escuela primaria. Ni siquiera aquella que no nos gusta. Y aunque la noticia sea un bajón, nos dio varios argumentos que parecen razonables, por ejemplo, que no podemos saber qué de todo lo que aprendemos hoy nos va a ser útil después. Tampoco podemos saber si hay algunas cuestiones del conocimiento que nos van a llevar a otros nuevos. Además, las materias y algunos temas en particular son obligatorios para aprobar y pasar de grado; y hay muchas cosas que, si no están en la escuela, no las podemos aprender en otro lado. También que la escuela primaria sirve para saber qué nos gusta y poder elegir después.

Así que, aunque se trata de una repuesta difícil de digerir, podemos pensar esto: siempre hay algo que nos despierta curiosidad y ganas de saber más. Eso está bueno. Incluso las cosas que pensabas que no servían para nada pueden ser útiles en algún momento… ¡y sorprenderte en el momento menos pensado!

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